Sin lugar para ellos

Navidad 2013Me resulta curioso seguir escuchando, cada vez a más gente, que no les gusta la Navidad, que es una época que les pone tristes, o que todos los tópicos que la rodean les han llegado a cansar y aburrir. Es curioso.

Es curioso, porque la Navidad es la fiesta del desempoderamiento de Dios, y de ahí nuestra alegría. Dios no viene a tomar posesión de su propiedad, ni a reclamar almas para el cielo; Dios no viene a autoafirmarse por encima de nuestros deseos e intereses, ni se coloca en posiciones de poder que le den posibilidades de que su proyecto triunfe. Dios no se sitúa en un lugar privilegiado para la carrera, ni siquiera escoge la calle con menos obstáculos.

Es curioso, porque lo que estamos celebrando cada Navidad, o lo que deberíamos estar celebrando es la presencia de Dios en todos esos lugares de desconcierto. Esto supone aprender, qué menos que con la experiencia, que por muy grande que sea este planeta no habrá lugar para muchos de sus habitantes, y que es a partir de ese “no lugar” donde Dios vuelve a comenzar su historia de salvación para todos; que todo aquello que nos entristece y escandaliza se convierte desde la fe en “lugar” de salvación, y que aún necesitamos crecer en esa fe para descubrirlo y asumirlo.

Es curioso, porque en lugar de convertirnos en personas resignadas, todo esto nos devuelve al comienzo, nos pone en el punto de partida para que cualquiera que sea nuestra opción liberadora de las personas comience por la realidad más sencilla de esas mismas personas, lejos, muy lejos, de las idealizaciones que tanto nos gustan.

Es curioso, porque con todo esto de la Navidad lo que Dios nos revela es sencillamente que sólo podemos salvarnos y salvar cuando somos plenamente humanos, abrazando nuestras limitaciones, sin lugar tampoco para ellos ni para nosotros.

Todavía «no hay lugar para ellos»,
ni en Belén ni en Lampedusa.
¿Navidad es un sarcasmo?
«Si tu Reino no es de este mundo»
¿qué vienes a hacer aquí,
subversivo, aguafiestas?

Para ser el Dios-con-nosotros
has de serlo en la impotencia,
con los pobres de la Tierra, así, pequeño,
así, desnudo de toda gloria,
sin más poder que el fracaso,
sin más lugar que la muerte,
pero sabiendo que el Reino
es el sueño de tu Padre,
y también es nuestro sueño.

Todavía hay Navidad,
en la Paz de la Esperanza,
en la vida compartida,
en la lucha solidaria,
¡Reino adentro, Reino adentro!

(Pedro Casaldáliga)

3 comentarios en “Sin lugar para ellos

  1. Juan Enrique Redondo

    Es por eso que no vivimos intensamente la Navidad. Estamos tan profundamente atenazados por el espeso ramaje que el bosque no nos deja ver la luz. La luz de Jesús que, desde su sonrisa de niño, nos invita a ser nosotros, simple y llanamente, equivocándonos a diario. Seamos uno mismo, sin miedo, no es difícil. Gracias por tus palabras.

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  2. carmen

    no se las veces que he sentido un sentimiento mas allá del control de lo que nos permitimos a nosotros mismos he podido experimentar la profunda soledad y la angustia de no tener yo esa mano en el volante de la vida y eso, es…… NAVIDAD Y POBREZA, SENTIRSE SIN ABRIGO. GRACIAS A DIOS POR ESOS MOMENTOS

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  3. pedro

    Pedro, gracias por tu felicitación, que me ha llamado mucho la atención por el mensaje, con sus palabras y con la imagen que compartes con nosotros. Feliz Navidad también para tí. Un abrazo

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